Como vimos en el post anterior, la “Quema de Conventos” del 12 de mayo de 1931 se saldó en Sevilla con los incendios provocados en el colegio de Jesuitas de la plaza de Villasís, el convento de carmelitas del Buen Suceso y en la Capillita de San José, además de otros intentos fallidos, como el sufrido por las monjas del Convento del Espíritu Santo.

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La Capilla de San José, tras el incendio provocado del 12 de mayo de 1931 (1)

Como consecuencia de estos graves sucesos, la autoridad militar de la República decretó el estado de guerra en Sevilla y toda su provincia. La ciudad fue dividida en seis zonas militares, cada una de ellas al mando de un coronel. Un escuadrón de caballería al mando de un capitán patrullaba a lo largo de la ronda histórica mientras fuerzas del ejército circulaban de manera continuada por las principales calles de la ciudad. Además, numerosos conventos e iglesias fueron puestos bajo custodia.

Bando de guerra del 12 de mayo de 1931 (2)

El tercer punto del bando de declaración del estado de guerra, rezaba textualmente:

Queda terminantemente prohibida la formación de grupos de más de cuatro personas, que serán disueltos por la fuerza de las armas tras de la primera intimación…

Esto no impidió que se produjeran sucesos aislados de cierta gravedad, como el tiroteo ocurrido a las puertas del Convento de Capuchinos cuando las fuerzas del ejército trataron de impedir el asalto del mismo a un numeroso grupo de personas. El resultado fue una persona herida de gravedad al recibir el impacto de una bala perdida.

Aunque con el paso de los días Sevilla recobró en cierta medida la tranquilidad, la vigilancia militar continuó activa y cualquier gesto sospechoso volvía a activar las alarmas. Eso ocurrió, con consecuencias fatales, la noche del 27 de mayo de 1931.

El colegio de los Salesianos de la Trinidad, seguía bajo custodia militar. La entrada trasera del colegio, que daba a la calle Arroyo, cerca del Fontanal, era vigilada por un soldado permanentemente. Aquella noche, en concreto, prestaban el servicio soldados del regimiento de Granada. Se trataba de una zona por entonces solitaria, retirada y aún sin urbanizar.

 

Entrada al compás de la Trinidad, en 1908
Acceso al compás de la Trinidad, en 1908 (3)

Junto al Fontanal, en la calle San Juan Bosco, donde hoy día se levanta el Centro de Salud Ronda Histórica, existían los conocidos como Almacenes Holgado, de los que ya hablamos en un post anterior.

Sobre las nueve de la noche de aquel día, al amparo de la oscuridad, un par de individuos, presumiblemente ladrones,  intentaron forzar la puerta de dichos Almacenes. El centinela los divisó y les dio el alto, aunque lograron darse a la fuga.

La Iglesia de la Trinidad en 1908
La Iglesia de la Trinidad en 1908 (4)

Alrededor de las diez de la noche los dos maleantes volvieron de nuevo e intentaron completar sus planes, que de nuevo fueron abortados al grito de ¡Alto! del soldado, que tampoco esta vez consiguió detenerlos.

El centinela informó a sus mandos de lo sucedido y éstos le dieron orden de hacer fuego si la acción volvía a repetirse.

Sobre las diez y media de la noche, el soldado volvió a divisar desde su puesto de vigilancia a dos personas caminando despacio en la oscuridad del lugar. En esta ocasión no hubo aviso previo y el vigilante abrió fuego sobre los presuntos ladrones…

PlanoTrinidad-1928
Plano del sector de la Trinidad en 1928 (5)

Lo que ocurrió después debió ser una escena desgarradora. Aquellas dos personas resultaron ser un hombre y una mujer. El hombre se desplomó tras recibir el impacto de un certero disparo que le atravesó el pecho, mientras la mujer huía despavorida del lugar por la calle Arroyo en dirección a la Puerta Osario. Varios vecinos del Fontanal recogieron al herido y lo trasladaron al Hospital Central, donde falleció al día siguiente.

El fallecido era soltero, vecino de la calle Enladrillada, trabajador de la fábrica de la Cruz del Campo y afiliado a la CNT. La identidad de ella nunca trascendió.

Las autoridades concluyeron enseguida que aquellas dos personas no planeaban ninguna clase de asalto ni cometer algún otro acto delictivo. Se trataba simplemente de una pareja, que buscaba la oscuridad y poca concurrencia de aquel lugar para sus encuentros amorosos… La fatalidad y la compleja situación de aquellos días convulsos hicieron el resto.

El estado de guerra se levantó el 16 de junio de 1931, aunque no sería por mucho tiempo. Graves sucesos de tristes consecuencias estaban a punto de suceder en Sevilla y en toda España…

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Bibliografía:

El Liberal, Sevilla. 13 de mayo de 1931. Hemeroteca Histórica de la Universidad de Sevilla.

El Liberal, Sevilla. 28 de mayo de 1931. Hemeroteca Histórica de la Universidad de Sevilla.

Ilustraciones:

(1) Fotografía de Sánchez del Pando.

(2) El Liberal, Sevilla. 13 de mayo de 1931.

(3) Dibujo de Lionel Lindsay, 1908. Biblioteca Nacional de Australia.

(4) Dibujo de Lionel Lindsay, 1908. Biblioteca Nacional de Australia.

(5) Plano de la Zona de Ensanche 1928 (detalle). Cartoteca Gerencia de Urbanismo. Ayto. de Sevilla.