Siempre he sido un beatlemaníaco convencido. Recuerdo perfectamente la primera vez que los escuché. Fue en un casete que le grabaron a mi hermano mayor en un viaje a Irlanda, el año 1979, para practicar el inglés. Un hijo del matrimonio con quién se alojó, le grabó aquella cinta con la música que por aquel entonces a él más le gustaba, para que se la llevara de recuerdo. En ella, le había grabado la cara A del Sgt. Pepper, alguna canción de los Wings (Mull of Kintyre, que por aquella época estaba de moda) y música tradicional Irlandesa (gaitas y demás)

Aquella cara A del Sgt. Pepper, me impresionó tantísimo que creo que despertó en mí el amor por la música. Yo tenía 11 ó 12 años y era la época del “Aplauso” y la música Disco, pero yo ya nunca conseguí despegarme de los Beatles.

Cada cumpleaños, cada Santo, cada Reyes pedía lo mismo, un disco más, hasta completar su discografía. Esto no era tan fácil por entonces (por lo menos para mí). Comprarte un disco era todo un acontecimiento y lo devorabas con ansia. Por el año 80 ó 81 ya había aprendido a tocar la guitarra y cada canción que oía de los de Liverpool era un descubrimiento para mí. Aquellas combinaciones de acordes tan originales, aquellas armonías vocales tan complejas, siempre me sorprendían y aún siguen haciéndolo.

Algunos me ha criticado en ocasiones lo poco variado de mis gustos musicales pero, qué queréis que os diga, raro es el cantante o el grupo supuestamente moderno en el que no descubro alguna cadencia, alguna sucesión de acordes, alguna línea de bajo, alguna influencia, en suma, de los Fab Four.

 Esta canción, The Night Before, perteneciente al LP Help! del año 1965 la escuché por primera vez en 1980. Un compañero de clase del colegio me prestó el EP edición española de los Beatles (Emi Odeon DSOE 16.675) que contenía las canciones: Help!, You’re Gonna Lose That Girl, The Night Before y Another Girl. 

Para el que no lo sepa, aparte de los LPs y los Singles, existía un formato de disco de vinilo menos común en aquella época que consistía en un disco de tamaño similar al Single, pero que contenía cuatro canciones (dos por cada cara) en lugar de dos.

Recuerdo descubrir esa curiosa combinación de acordes Re/Fa/Sol/La por mí mismo y la sensación era como la de un gran descubrimiento. Porque, por aquel entonces, no había YouTube, donde buscar un tuto que te enseñara y todo tenía que ser de oreja y de horas y de cinta adelante, cinta detrás, cinta rota, tesa-film y vuelta a empezar.

En fin, espero que os guste. Prometo castigaros con más.

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