Acerca del Cajón

En el Cajón se guardaba de todo, aunque nunca se encontraba nada.

De hecho, el Cajón no servía para guardar cosas, y mucho menos para encontrarlas. El objetivo del Cajón era simplemente buscar en él.

Y buscando, buscando, aparecían llaveros, piezas de un rompecabezas, brazos y piernas de un Madelman, un amenazante león de plástico, una placa de policía desgastada, la mitad de un yo-yo, canicas cascadas, una pelota de goma transparente atravesada por una enigmática estela de colores, dibujos de súper-héroes de Marvel, álbumes de cromos sin completar…

Mi hermano le llamaba El Cajón de los Misterios porque en él las cosas aparecían o desaparecían como por arte de magia.

Pero era mi Cajón y todo lo que en él había era valioso para mí.

Hoy, sintiendo la necesidad de disponer de un lugar donde amontonar lo bueno y lo malo, lo triste y lo alegre, lo bello y lo grotesco; como válvula de escape o como simple pasatiempo, caigo en la cuenta de que el Cajón nunca tuvo llave.

A mí eso no me preocupaba.


Mi nombre es Francisco Javier Sánchez Angulo. Nací en Sevilla hace ya algún tiempo.
Me gusta leer, escribir, cantar. Me gustaría saber bailar.
Amo la Música, determinada Literatura, alguna Poesía y casi toda la Historia.
La calma me es esquiva; la busco en el mar, en un paisaje, en mi interior, a mi lado y, en ocasiones, la encuentro.
Trabajé como Informático para vivir; ahora quisiera vivir de lo que soy.
Creo, con Cernuda, que hay destinos humanos ligados a una ciudad o a un paisaje.
También creo que el mayor acontecimiento para un ser humano es otro ser humano.
Me dan miedo las preguntas, pero creo firmemente (y por favor, no me tengan por pedante) que la única respuesta es el Amor.

Gracias por su visita.

Si desea saber aún más de mí, quizá le interese conocer mi Currículum Vítae.

4 Responses to Acerca del Cajón

  1. He llegado al cajón buscando información sobre el hermanamiento entre Sevilla y Kansas City. Tengo la sensación de haber descubierto, más que un cajón, un pequeño cofre con tesoro. Un cordial saludo.

    • Muchísimas gracias, Julio.
      Su comentario supone un espaldarazo muy útil en un momento muy apropiado.
      Si necesita más información sobre el tema de Kansas City y Sevilla, dígamelo y haré lo posible por encontrarla.
      Un saludo afectuoso.

  2. Muchísimas gracias por la amable reseña de mi libro. Celebro que le haya agradado.
    Un cordial saludo

¿Qué le ha parecido? Me encantaría conocer su opinión.