La Santa Escuela de Cristo de la Natividad de Sevilla

Puede resultar difícil de creer, pero aún es posible descubrir un rincón desconocido por la mayoría en pleno casco antiguo de Sevilla.

Gracias a José María Izquierdo, patrón de divagadores hispalenses, conocimos los versos que escribiera el poeta palaciego Felipe Cortines y Murube:

“¡Callejas de Santa Cruz

Donde está el Mesón del Moro!

Clásicos rincones tristes

Del antaño misterioso.”

Y rincón clásico, no sabemos si triste –también, quizá- pero desde luego antiguo y  de alguna forma misterioso, es la pequeña y recóndita plazoleta rotulada desde el año 1972 con el nombre de  Plaza de la Escuela de Cristo.

Perspectiva de la Plaza de la Escuela de Cristo
Perspectiva de la Plaza de la Escuela de Cristodesde el colegio San Isidoro(Foto del Autor)

Se accede a ella desde un callejón o barreduela que nace de la calle Ximénez de Enciso y que desde los años 40 del siglo XX se denomina calle Carlos Alonso Chaparro. Ya aparece en el plano de Olavide, sin nombre, como un acceso trasero al Convento e Iglesia del Espíritu Santo, vulgo de los Clérigos Regulares Menores, actualmente colegio de San Isidoro y Parroquia de Santa Cruz.  

De hecho, la plaza  es una dependencia perteneciente a la Iglesia de Santa Cruz y como tal, se trata de un recinto privado. Por ello es posible que, en ocasiones, una puerta cerrada nos impida el acceso a la misma.

La plazoleta tiene forma de cuadrilátero irregular. A ella se asoman distintas dependencias del colegio de San Isidoro y de la Parroquia y Hermandad de Santa Cruz.

Aspecto de la Plaza a principios del S. XX
Aspecto de la Plaza a principios del S. XX(Fototeca de la Universidad de Sevilla)

Con paredes encaladas y ventanas enrejadas, es un rincón de gran tipismo. Originalmente, el suelo estaba formado por un ajedrezado de losa de Tarifa y chino lavado. Actualmente luce  un empedrado de guijarros.

Cuatro naranjos o limoneros -uno en cada esquina-, dos bancos de obra adosados a los muros y gran multitud de macetas de pilistras y helechos rematan el conjunto, dándole un aspecto cuidado y recoleto que, de alguna manera, nos recuerda a otras plazuelas sevillanas, como la de Santa Marta.

En sus paredes, diversos rótulos y azulejos mueven a la devoción y al recuerdo de personajes relevantes.

Imagen de San Cayetano
Imagen de San Cayetano(Foto del Autor)

Nada más acceder a la plaza, en un recodo, encontramos una gran hornacina con una imagen de San Cayetano y junto a él,  una jaculatoria plasmada sobre un azulejo nos invita a solicitar la intercesión del Santo. Morales Padrón opinaba que tal imagen quizá correspondiera originalmente a un San Felipe Neri (Santo muy vinculado a la Escuela de Cristo, como veremos) al cual “las modas vocacionales han cambiado de titulación”.

Lo cierto es que la presencia en este lugar de esta imagen no guarda relación con la Santa Escuela, sino con el antiguo Convento del Espíritu Santo, puesto que San Cayetano de Thiene fue fundador en 1524 de la Congregación de Clérigos Regulares de la Divina Providencia (más conocida como Teatinos), primera orden de clérigos regulares.

Perspectiva general de la Plaza de la Escuela de Cristo
Perspectiva de la Plaza de la Escuela de Cristo(Foto del Autor)

Internándonos en la plaza, en el muro de la derecha se halla un azulejo dedicado a Francisco Ferrand Sierra que fue Hermano Mayor de la Hermandad de Santa Cruz.

 Durante sus dos mandatos, la corporación alcanzó un extraordinario auge, consiguiendo precisamente, entre otros logros, la cesión del Oratorio de la Escuela de Cristo a dicha Hermandad.

Acceso a la Iglesia de Santa Cruz y Azulejo del Cristo de las Misericordias
Acceso a la Iglesia de Santa Cruz yAzulejo del Cristo de las Misericordias(Foto del Autor)

Siguiendo el sentido inverso a las agujas del reloj observaremos, junto a una puerta bajo tejadillo que da acceso a la Parroquia de Santa Cruz, un precioso retablo cerámico del Santísimo Cristo de las Misericordias, titular de la Hermandad, pintado por José Tova Villalba, en 1922.

Cruz de ForjaCruz de Forja(Foto del Autor)

En el ángulo más occidental de la plaza se alza una cruz de forja colocada sobre una esbelta  columna de mármol blanco. Ésta se enmarca en una especie de hornacina abierta sobre el rincón achaflanado.

En la pared izquierda, adosada al muro, se halla una fuente o pila de dos caños y sobre ella, otro estupendo retablo de cerámica firmado en esta ocasión por Antonio Morilla Galea, en 1977.

Fuente y Azulejo de la Natividad
Fuente y Azulejo de la Natividad(Foto del Autor)

El azulejo representa una natividad,  advocación adoptada por este Oratorio. Como se explica en el rótulo, se trata de una copia de una pintura existente en el altar mayor de la Catedral de Puebla de los Ángeles, en Méjico, donde la presencia de esta institución data de finales del siglo XVIII.

Según reza la inscripción, el pastor joven en él representado es el navarro Juan de Palafox y Mendoza, que fue obispo de dicha ciudad y es considerado cofundador de la primera Escuela de Cristo.

En la fachada sureste de la plaza se alza su construcción más significativa y que, además, da nombre a la misma. Se trata del Oratorio de la Santa Escuela de Cristo de la Natividad, fundado originariamente en 1793 en el Convento Casa Grande de San Francisco (actualmente Plaza Nueva) y trasladado posteriormente a la Iglesia de los Clérigos Menores.

Perspectiva general de la Fachada del Oratorio de la Escuela de Cristo
Perspectiva general de la Fachada delOratorio de la Escuela de Cristo(Foto del Autor)

En el año 1798, la congregación adquirió unos solares en la calle  Ximenez de Enciso y  encargó al arquitecto Fernando Rosales, por entonces Maestro Mayor del Arzobispado de Sevilla, la construcción de la Capilla actual, cuyas obras   se prolongaron hasta 1801. No obstante, se cree que en 1799, el oratorio ya estaría en funcionamiento, como nos recuerda la inscripción de su pequeña espadaña.

Pero, ¿qué es la Escuela de Cristo?

La Santa Escuela de Cristo es una institución católica de clérigos y laicos fundada en Madrid  por D. Juan Bautista Ferruzzo, Administrador del Hospital de los Italianos  y Sacerdote del Oratorio de San Felipe Neri y  por el citado Obispo Juan de Palafox y Mendoza, en el año 1653. Precisamente los oratorios filipenses fueron su origen e inspiración, aunque la Escuela nació impregnada de la característica espiritualidad del Barroco español, tan amiga de la penitencia y la meditación sobre la muerte.

Perpectiva de la Plaza desde el Colegio San Isidoro
Perpectiva de la Plazadesde el Colegio San Isidoro(Foto del Autor)

El objetivo que persiguen estas corporaciones es la perfección espiritual de sus miembros por medio de la oración, el cumplimiento de severas penitencias y la práctica de la Caridad. Todo ello tomando como Maestro a Cristo, de ahí la denominación de Escuela.

Cada Escuela está presidida por el denominado Padre o Hermano “Obediencia” el cual es asistido por una Junta de Ancianos, entre los que hay cuatro Diputados (dos seglares y dos eclesiásticos) Además, cuenta con un secretario y cuatro nuncios encargados del cuidado material del Oratorio, entre ellos el “Nuncio de Puerta”, que recibe a los nuevos hermanos que se incorporan o a aquellos que llegan tarde al ejercicio semanal, procurando que no interrumpan la oración de los ya presentes. Por su parte, el llamado “Nuncio de Altar” viene a ser lo que hoy en día se conoce en la hermandades como Prioste o Diputado de Cultos.

Perspectiva de la fachada del Oratorio desde el Colegio de San Isidoro
Perspectiva de la fachada del Oratoriodesde el Colegio de San Isidoro(Foto del Autor)

El número de miembros de cada escuela no fue siempre constante a lo largo del tiempo, aunque en teoría no debía superar (entre seglares y eclesiásticos) el número de 72, a imitación de los que envió Jesús a anunciar el Evangelio (Lucas, 10, 2)

Entre sus ejercicios piadosos destacaba principalmente el semanal de los jueves, que incluía una meditación, oración mental, una serie de oraciones rituales, la acusación pública de faltas y por último, el ejercicio de la disciplina, bastante severo, en ocasiones.

Un aspecto característico que distinguía a esta institución consistía en el  hecho de no celebrar actos o manifestaciones externas, así como la obligación de sus miembros de no divulgar “los ejercicios y cosas particulares de ella”. Esto dio lugar a que nunca fuera demasiado conocida y que, incluso, llegase a estar bajo sospecha.

Este hecho puede resultar chocante en una ciudad como Sevilla, donde la manifestación externa de la religiosidad constituye precisamente uno de sus factores más definitorios. Sin embargo, nos ayuda a comprender por qué incluso hoy en día continúa siendo una perfecta desconocida para la mayoría tanto en lo que respecta a su actividad, como a su ubicación física.

Azulejo en la Fachada del Oratorio
Azulejo en la Fachadadel Oratorio(Foto del Autor)

Tres Escuelas de Cristo llegó a tener Sevilla y de ello nos dan debida cuenta un azulejo y una placa adosados a la fachada del Oratorio. La primera, fundada en 1662 en el Hospital del Espíritu Santo, que estaba ubicado en la actual calle Tetuán. La segunda, la de La Natividad, de la cual estamos tratando, y que, como se ha dicho, fue fundada en 1793 en el Convento de San Francisco. Aún hubo una tercera, fundada en 1798 en el Colegio de Jesuitas de San Hermenegildo, situado junto a la Plaza del Duque y cuyo edificio, entre otros muchos usos, fue sede del Parlamento de Andalucía hasta 1992.

Placa en la Fachada del Oratorio
Placa en la Fachada del Oratorio

La Escuela de Cristo de la Natividad llegó a contar con miembros ilustres, como el historiador Alberto Lista, el escritor José María Blanco White, el escultor Juan de Astorga o el Cardenal Marcelo Spínola.

El siglo XIX trajo consigo la decadencia de las Escuelas de Cristo, haciendo desaparecer en el siguiente siglo la mayoría de ellas, especialmente durante la II República y la posterior Guerra Civil.

No obstante, antes de estos acontecimientos, en 1925, a instancias del Catedrático de Filología Románica  de la Universidad Hispalense D. Francisco Javier Sánchez Castañer, se procedió al restablecimiento de la institución que, bajo la denominación de Asociación Venerable y Santa Escuela de Cristo de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo,procuró la recuperación y conservación de la mayor parte del legado cultural y documental de las tres antiguas escuelas de Sevilla.

Stmo. Cristo de la Salud
Stmo. Cristo de la SaludFoto: (1)

Entre el  patrimonio artístico recuperado se encontraba la talla de un crucificado, proveniente de la Escuela de Cristo del Hospital del Espíritu Santo, atribuido al imaginero Andrés Cansino, que fue cedido en el año 1938 a la Hermandad de San Bernardo, al haber perdido ésta las imágenes de sus antiguos titulares en los disturbios previos a la Guerra Civil. Actualmente se venera bajo la advocación de Santísimo Cristo de la Salud.

Stmo. Cristo del Calvario
Stmo. Cristo del CalvarioFoto: (2)

También proveniente de la Escuela de Cristo de la Natividad es el Crucificado que actualmente se venera en la Hermandad del Calvario, cuya autoría por el  escultor Francisco de Ocampo parece probada en 1611. Esta imagen fue adquirida por la Escuela a su fundación, alrededor de 1798, a la Parroquia de San Ildefonso. Sin embargo,  la citada Parroquia quiso recuperarlo en 1816, aportando para ello una cantidad a modo de compensación, que permitiera el tallado de una nueva imagen para la institución. La nueva talla fue encargada al mencionado Juan de Astorga, miembro de la Escuela y fue entregada a la misma en 1820. Este crucificado, sigue presidiendo el altar de Cultos de la Escuela de Cristo, bajo la advocación de Cristo de la Providencia.

El patrimonio de la Institución, a pesar de su sobriedad, es bastante más extenso, contando con la  imagen de una Dolorosa, atribuida a Cristóbal Ramos y de dos valiosos Nacimientos, uno de ellos del siglo XVII y atribuido a La Roldana.

En el Año 1971, en su imprescindible obra “Sevilla Insólita”, el insuficientemente reconocido por la ciudad a la que tanto amó, Francisco Morales Padrón, relata su angustiosa experiencia en una  visita al culto semanal de la Santa Escuela:

“…Un Crucificado (…) parece mirar hacia abajo, hacia el rostro o cabeza de una Madre Dolorosa, que se alza bajo sus pies y hacia lo que hay sobre las gradas del altar: dos calaveras, dos manojos de disciplinas de cuerdas y dos tibias cruzadas…”

Stmo. Cristo de la Providencia
Stmo. Cristo de la ProvidenciaFoto:  (3)

 Y continúa:

…El Obediencia (…) toma el hisopo y va hacia el altar, haciendo aspersiones a ambos lados y besando el suelo en el lugar donde están los huesos, mientras recita oraciones…”

Tras la meditación mental y el examen de faltas, viene el acto de penitencia:

…El Obediencia ordena a los nuncios de Altar que repartan las disciplinas, que los hermanos reciben besándolas (…) El silencio tupido se convierte en ruido de azotes y rezos de Salmos Penitenciales…”

Por último, para concluir el acto:

“…El Obediencia va al altar, toma una calavera y se la ofrece a los hermanos, que, en fila, van besándola, al tiempo que oyen: “Acordémonos, Hermanos, que hemos de morir”, y el hermano contesta: “Que sea en gracia de Dios”…”

Precisamente esta imagen tenebrista, unida al cambio de mentalidad de los nuevos tiempos y al envejecimiento de sus miembros, contribuyó al profundo declive que sufrió la Institución a finales de los años ochenta del siglo XX, permaneciendo sin actividad durante casi casi diez años.

En 1998, un grupo de jóvenes cofrades consiguió revitalizar de nuevo la Santa Escuela, contando para ello con el apoyo del por entonces Párroco de Santa Cruz, D. Pedro Ibarra, así como de los antiguos miembros de la Escuela D. Juan Barragán y D. Francisco Rojas. Estos, recibieron a los hermanos como nuevos miembros, en un acto oficial de restauración celebrado el 25 diciembre de 1998, simbolizando de esta forma la continuidad histórica de la institución.

Las reuniones se celebran actualmente los miércoles y el antiguo ritual se ha adaptado a los  tiempos, prescindiendo de aquellos severos ejercicios de disciplina, los cuales han sido sustituidos por pequeños compromisos semanales que realizan los hermanos con el objeto de perfeccionar sus virtudes cristianas.

Por su parte, la Hermandad de Santa Cruz, al disponer de la cesión del Oratorio, suele celebrar en él diversos actos litúrgicos y culturales, como conferencias de temática religiosa e histórica.

Por último, y a modo de curiosidad, cabe señalar que por iniciativa de la asociación “Una Voce-Sevilla” se celebra allí cada domingo la denominada Misa Tradicional o Gregoriana, que sigue el rito preconciliar por el cual el sacerdote oficia la ceremonia de espaldas a los fieles y empleando la lengua latina, en lugar del castellano.

Bibliografía:

  • Divagando por la Ciudad de la Gracia (José María Izquierdo, 1914)
  • Planos de Sevilla, Colección Histórica (1771-1918) (Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla y Editorial Mad, S.L., 1992)
  • El convento del Espíritu Santo de Sevilla, vulgo de Los Menores, de La orden de clérigos regulares Menores (Matilde fernández rojas, Doctora en historia del arte. Revista Laboratorio de Arte, 19 (2006). Universidad de Sevilla)
  • Diccionario Histórico de las Calles de Sevilla (Consejería de Obras Públicas y Transporte y Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1993)
  • Fototeca Laboratorio de Arte, Universidad de Sevilla
  • Mons. García Lahiguera Y La Revitalización De La Santa Escuela De Cristo (Fermín Labarga García, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2004)
  • Sevilla Insólita (Francisco Morales Padrón, 1972)
  • San Felipe Neri en Sevilla (Artículo de Francisco Morales Padrón, en ABC de Sevilla, 10/11/1995) (Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla,  http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 15/11/1996 pág.68  (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 26/03/1997 pág.10  (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 21/03/1986 pág.66  (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 03/09/1998 págs.52 y 53  (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 05/02/1938 pág.18 (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)
  • Hemeroteca Digital de ABC de Sevilla, 09/03/1994 pág.117 (http://hemeroteca.abcdesevilla.es)

Otras Webs consultadas:

Fotos Citadas:

print

8 Comments

    1. Muchas gracias por su comentario. Como bien dice, esto es sólo una pequeña parte de todo lo que se podría escribir acerca de esta Institución. No he tenido la suerte de conocer personalmente el interior del Oratorio; eso daría para muchos artículos más.
      Un saludo.

¿Qué le ha parecido? Me encantaría conocer su opinión.