Hoy no tengo ganas del mundo,
porque no creo en mí,
porque me he decepcionado tanto y tantas veces…
Porque de levantarse otra vez se cansa uno.
Tengo miedo de que nunca llegue el día.
De que “estos son días de debilidad que pasarán”
se conviertan en lo último que pueda esperar.
Quiero llorar y pienso para qué.
Estoy cansando de esperar ser mejor y de no serlo nunca.
Desconfío de mi, de mis “vamos a empezar de nuevo”,
que me huelen ya a canción antigüa, conocida.
A veces se me difumina la intención y
no recuerdo porqué quería llegar alli.
¿Qué puedo hacer?,
¿Actúo o me dejo llevar?.
Los que siempre motivaron el resurgir
de mi particular fénix siguen estando ahí.
¿No los recuerdas?.
Mis amores. Mis grandes amores.
Lo que fueron motivo y causa de todo, siguen ahí.
¿Ya no te motiva su presencia?.
¿Es que el tiempo lo ensombrece todo,
hasta lo más puro, lo más real?.
¿Adónde caminas, alma insensata, sin rumbo,
olvidando todo;
lo que fuiste, lo que soy, lo que quise ser?.
Jul 06
Comentarios Recientes