¿Qué tienen en común el Papa León XIII, el poeta Antonio Machado y el periodista Antonio Burgos?

El Primer Infanzón.

Cuando en este mismo blog, tuvimos ocasión de rescatar la singular anécdota del “Perolito de Sevilla”, ya hablamos de la conmoción que, para el catolicismo del último tercio del siglo XIX, constituyó la pérdida de los Estados Pontificios el 20 de septiembre 1870.

Este hecho, supuso la consecución de la unidad italiana por parte de rey Víctor Manuel II, así como el confinamiento del Papa Pío IX en el Vaticano y el “secuestro” de la mayor parte de sus rentas por parte de los revolucionarios (1).

El Papa León XIII, sucesor de Pío IX desde febrero de 1878, no encontró precisamente un escenario más favorable. El gobierno radical presidido por el anticlerical Francesco Crispi promovió toda clase de hostilidades contra el Pontífice el cual, ya en 1881, llegó a plantearse la posibilidad de abandonar Roma, para establecerse en Trento –por entonces perteneciente al estado austríaco- o incluso en Salzburgo (2).

Abel Infanzón - Papa-Leon-XIII
El Papa León XIII

En 1889, en un ambiente de creciente hostilidad contra el Vaticano, circuló el rumor de que el Papa podría haber barajado la posibilidad de establecer en España la sede pontificia.

En este estado de cosas, el 12 de julio de 1889, durante el transcurso de una reunión ordinaria del Cabildo Municipal de Sevilla, uno de los capitulares expuso a consideración de los concurrentes una propuesta realmente insólita.

Concretamente, fue el Concejal D. Abel Infanzón y García de Miranda el que solicitó al Ayuntamiento de Sevilla, presidido por su Alcalde D. Juan Galindo Salado, que se enviase notificación telegráfica al Santo Padre, manifestándole que “en caso de que los sucesos le obligasen a abandonar Roma, se dignase dispensar a Sevilla la honra de fijar en ella la residencia de la Santa Sede”. Asimismo, proponía que se dirigiese otro escrito a la Reina Regente Doña María Cristina solicitando que, si se diera la circunstancia, “se dignara el Real Patrimonio poner a disposición del Sumo Pontífice los Reales Alcázares” (3).

Abel Infanzón -- Ayuntamiento-Sevilla-1885
El Ayuntamiento de Sevilla en 1885

La proposición del Sr. Infanzón fue aprobada con leves variaciones, aunque una semana más tarde, el gobierno central, por mediación del gobernador civil, D. Nicasio de Montes Sierra, señaló que el asunto no era competencia del Ayuntamiento hispalense, dado “su carácter político e internacional” e instaba a que no se llevase a cabo el acuerdo adoptado, puesto que ello implicaría una “infracción de ley” (4).

De esta forma, se dio definitivamente por zanjada la propuesta del Sr. Infanzón.

Abel Infanzón y García de Miranda había nacido en Tineo, Asturias, el 10 de febrero de 1853, licenciándose en medicina en Madrid, el año 1874. Más tarde, se trasladó a Sevilla donde ejerció la medicina, al tiempo que cursaba los estudios de derecho en la Universidad hispalense. Se licenció en esta disciplina en 1881 y desde 1883 ejerció únicamente la abogacía.

Tras desempeñar diversos cargos políticos, falleció en Oviedo, en 1905, a la temprana edad de 52 años.

El Segundo Infanzón

Antonio Machado Ruiz, nació el 26 de julio de 1875, en el sevillano Palacio de las Dueñas. No por archiconocidos son menos evocadores los poemas en que Machado describe sus primeros años:

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero. (6)

Abel Infanzón - Azulejo Las Dueñas
Azulejo dedicado a Machado en la Fachada del Palacio de las Dueñas (Sevilla)

El recuerdo imborrable de ese patio, en una “tarde alegre y clara, casi de primavera” la encontramos nuevamente retratada cuando escribe:

El limonero lánguido suspende
una pálida rama polvorienta
sobre el encanto de la fuente limpia,
y allá en el fondo sueñan
los frutos de oro…

Es una tarde clara,
casi de primavera;
tibia tarde de marzo,
que al hálito de abril cercano lleva;

y estoy solo, en el patio silencioso,
buscando una ilusión cándida y vieja:
alguna sombra sobre el blanco muro,
algún recuerdo, en el pretil de piedra
de la fuente dormido, o, en el aire,
algún vagar de túnica ligera (…) (7)

Según Rogelio Reyes Cano, fue Juan Ramón Jiménez quien señaló que –a pesar de su posterior y declarado castellanismo espiritual- a Machado le acompañó siempre “la veladura de Sevilla.”(8)

Pero además de la Sevilla de los recuerdos de la infancia, de los patios, de las esencias y las ensoñaciones, hay otra Sevilla descrita por Machado “más explícita y, si se quiere, más realista.” (9)

Es la Sevilla aparentemente “apócrifa” del poeta, la de algunos de sus numerosos álter egos, la descrita bajo la “máscara” de alguno de sus numerosos pseudónimos.

A uno de ellos, el casi siempre malinterpretado Abel Infanzón, le dolía tanto Sevilla que llegó a escribir:

¡Oh maravilla,
Sevilla sin sevillanos.
La gran Sevilla!
Dadme una Sevilla vieja
donde se dormía el tiempo
con palacios, con jardines,
bajo un azul de convento.
Salud, oh sonrisa clara
del sol en el limonero
de mi rincón de Sevilla,
¡oh alegre como un pandero,
luna rodonda y beata
sobre el tapial de mi huerto!
Sevilla y su verde orilla,
sin toreros ni gitanos,
Sevilla sin sevillanos,
¡oh maravilla! (9)

Abel Infanzón - Antonio-Machado
Antonio Machado

Es esa Sevilla excesiva consigo misma, “castiza y pintoresca”, tan alejada del ideal sentimental del poeta, la que critica Infanzón/Machado. Poesía atemporal, válida hoy en día tanto o más que cuando la escribió Don Abel/Antonio. Porque las verdades duelen y en Sevilla, más.

Desconocemos porqué eligió Antonio Machado el pseudónimo de Abel Infanzón. No sabemos si en honor a aquel Quijote sevillano de adopción que quiso ofrecer su ciudad al Papa de Roma. Quizá fuese sólo una ironía de poeta.

Lo único que sabemos de aquel Infanzón fue la breve reseña que de su vida dejó Machado en su “Cancionero Apócrifo”:

“Abel Infanzón: Nació en Sevilla en 1825. Murió en París en 1867.”

Curioso paralelismo. Antonio Machado murió en el exilio, en Colliure (Francia), el 22 de febrero de 1939.

El Tercer (¿y último?) Infanzón…

Antonio Burgos Belinchón es un articulista y escritor sevillano nacido en 1943. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla y Filología Románica en Madrid (10).

Abel Infanzón - Antonio-Burgos
Antonio Burgos

La mayor parte de su carrera periodística la ha desarrollado en el diario ABC de Sevilla. Fue redactor jefe de este periódico desde 1977 hasta 1984, año en que fue nombrado subdirector del mismo. Tras su paso por diferentes periódicos de tirada nacional como Diario 16 y El Mundo, retornó a ABC en septiembre de 2004.

Desde su columna diaria, llamada “Sevilla al Día” en sus primeros tiempos y más adelante “El Recuadro”, Antonio Burgos lleva cerca de 40 años reivindicando la conservación de la cultura y el patrimonio andaluz en general y muy particularmente, el de su Sevilla natal. En numerosas ocasiones ha ejercido una oportuna labor de vigilancia y llamada de atención ante atentados contra este patrimonio común. Y siempre que lo ha hecho, nunca ha dejado a nadie indiferente.

A finales de los años 70, cuando apenas existía literatura divulgativa sobre temas sevillanos, de la que hoy estamos tan saturados, Antonio Burgos creó en ABC la sección gráfica “Casco Antiguo”. En ella, bajo el pseudónimo de Abel Infanzón, dio a conocer rincones sevillanos desconocidos para la inmensa mayoría, denunciando la mayor parte de las veces su estado de abandono y despertando de esta manera un sano interés colectivo por su conocimiento y conservación.

Aquellos reportajes gráficos de este Abel Infanzón evidentemente machadiano, en el buen sentido de la palabra, aún siguen siendo objeto de consulta y de referencia para los estudiosos y amantes de los temas sevillanos.

Existiendo tantísima literatura local cansinamente reiterativa, enferma de rancio ombliguismo, no se comprende como “Casco Antiguo” aún no ha sido convenientemente recopilado y publicado en un necesario volumen que además, seguramente se convertiría en un auténtico “best-seller” local.

Abel Infanzón - Casco-Antiguo-08-10-1977
“Casco Antiguo” correspondiente al 8 de Octubre de 1977 (Hemeroteca Digital ABC de Sevilla)

En su “Sevilla al Día” del 21 de mayo de 1978, Antonio Burgos aseguraba que Abel Infanzón no era realmente él, sino “un señor jubilado de su puesto de administrativo en Hacienda” que pasaba sus horas “paseando por Sevilla y buceando en su reducida, pero fundamental biblioteca de temas sevillanos”. Según Burgos, este Sr. Infanzón, que por entonces andaba por los 70 y tantos años, le llevaba los originales a la redacción, los cuales eran ilustrados posteriormente y publicados en la sección “Casco Antiguo”…

Y así pasaba revista a todos los Abel Infanzón que en la historia de Sevilla habían sido: El que quiso hacer sevillano a un Papa, el que añoró una Sevilla sin sevillanos y el jubilado de Hacienda que daba paseos soñando una que ciudad se conocía a sí misma.

Concluía Antonio Burgos afirmando que, por tanto, “Abel Infanzón, como los Reyes Magos, existe” aunque, parodiando a Muñoz Seca, “para salvar a Sevilla, seis Infanzones son pocos. Hacen falta más Infanzones.”

Posdata:

Hoy día, en la era de la Información y de Internet nos ha surgido un nuevo Infanzón: en este caso, el Infanzón digital, afortunadamente muy activo en la red social Twitter y cuyo perfil es @AbeInfanzon.

No sabemos si se trata del nieto de aquel jubilado de Hacienda, que por supuesto estará en el paro y que llenará sus horas emulando a su Abuelo, paseando en este caso por la Sevilla digital, que es no es más que la Sevilla real, pero con más sevillanos.

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Bibliografía:

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_Manuel_II_de_Italia

(2) “Sevilla: ¿Sede Papal?”. Artículo de Tomás de Aquino García y García en ABC de Sevilla, 22/11/1973

(3) Id.

(4) Historias notables de Sevilla. José María de Mena. Editorial Castillejo, 1996.

(5) http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Machado

(6) Poema “Retrato”. Campos de Castilla. Antonio Machado, 1912.

(7) Poema “El poeta visita el patio de la casa en que nació”. Soledades. Galerías y Otros poemas. Antonio Machado, 1907.

(8) “La Sevilla apócrifa de Antonio Machado”. Artículo de Rogelio Reyes Cano en ABC de Sevilla, 22/02/2014.

(9) Cancionero Apócrifo. Los complementarios. Antonio Machado. Taurus Ediciones, 1972.

(10) http://www.abc.es/servicios/promociones/premiolucadetena/2012/luca-tena-2012.html

(11)  “Abel Infanzón”. Columna “Sevilla al día”, Antonio Burgos. ABC de Sevilla, 21/05/1978.

Origen de las ilustraciones:

– El Papa León XIII:  http://www.nndb.com/people/387/000088123/

– El Ayuntamiento de Sevilla en 1885: http://www.genova-cafebar.es/2014/08/1885-1902-regencia-de-maria-cristina-de.html

– Antonio Machado:  http://www.escritores.org/index.php/biografias/328-antonio-machado-y-ruiz

– Azulejo dedicado a Machado en la Fachada del Palacio de las Dueñas (Sevilla): http://aranitacampena.blogspot.com.es/2013/05/y-un-huerto-claro-donde-madura-el.html

– Antonio Burgos: http://www.antonioburgos.com/galeria/varios/biografia.html

– “Casco Antiguo” correspondiente al 8 de Octubre de 1977 (Hemeroteca Digital ABC de Sevilla): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1977/10/08/067.html

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4 Comments

  1. Magnífico. Sabes que soy un fiel seguidor tuyo, por la calidad de lo que escribes, y este texto tan bien documentado la tiene a raudales.
    Solo precisar que no es @AbelInfanzon sino @AbeInfanzon
    Un abrazo.

¿Qué le ha parecido? Me encantaría conocer su opinión.